¿POR QUÉ PSICOLOGIA CANINA?

Quizá, la primera ocasión en que escuchaste hablar de "Psicologá canina", vino a tu mente la graciosa imagen de un perro entrando en el consultorio de Freud.  Una idea no tan alejada de la realidad, pues esta rama "animal" de la psicología es ya un hecho contundente en nuestros días.  Claro está, que a diferencia de nuestra imaginación, los perros no hablan, y los expertos no se sientan  al lado del diván.


La Psicología Canina, es una ciencia que abarca desde los aspectos fisiológicos, histórico-genéticos de la especie, su desarrollo y el efecto de los factores ambientales; hasta las diversas teorías de la conducta, aprendizaje y comportamiento.  En un esfuerzo por comprender la psique del perro, explorando sus motivaciones y mecanismos para lograr la extinción de problemas de conducta e integración del animal en su medio.


Es decir, que un psicólogo canino puede ayudarte a mejorar la calidad de vida entre tú y tu mascota; pues a diferencia de un simple adiestramiento, que condiciona las conductas, se centra en la raíz del problema, buscando la óptima integración del animal en su entorno.


Aún así, no niego que el adiestramiento es una herramienta escencial para el manejo del perro, pero no lo es todo al momento de enfrentarnos con problemas de ansiedad, depresión, miedos, apegos o agresividad, que también pueden sufrir los perros.


Además de la definición técnica que he mencionado líneas arriba con respecto a esta ciencia, mi experiencia me ha llevado a considerar aspectos un tanto más abstractos.  El intercambio emocional entre dueño y mascota es un buen ejemplo, porque a través de miles de años en compañía de los seres humanos, los perros han establecido con nosotros un vínculo que se podría clasificar como "interespecie".  Es decir, que aspectos como la comunicación entre una persona y su  perro pueden ir más allá de los simples gestos, movimientos, sonidos o palabras; a un nivel en el cual, el estado de ánimo del dueño, influya en la actitud de su "mejor amigo" hacia el mundo que le rodea.


El medio ambiente, las experiencias vividas, y la percepción que tenga el perro de los seres humanos, son también factores decisivos en su comportamiento; el cual se va forjando desde los primeros meses de vida del cachorro.


Descubrimientos actuales como la "Epigenética" nos dicen que es posible que las experiencias y el estilo de vida, activen o desactiven determinados genes (heredados pero recesivos) causantes de enfermedades tales como el cáncer y las metabólicas.  Así que no sólo son los factores de la herencia quienes determinan la aparición de rasgos genéticos determinados (metabolismo, propensión a enfermedades, conductas), sino también entra en juego la manera en que vivamos nuestras vidas.  Obviamente, la teoría se basa en estudios hechos en seres humanos, pero podríamos pensar que tal vez, sea algo aplicable a la totalidad de organismos, y por lo tanto, a nuestros queridos canes.  Al fin y al cabo, todos estamos compuestos de ADN.


MARIANA